viernes, 31 de diciembre de 2010

Capitulo Dos: Hora de Un nuevo Comienzo

Me levante enérgica al día siguiente, se suponía que tenia una cita, una cita con Eric pero la emoción no me llegaba no era como cuando sentía retorcerse mi tripa cuando Aaron me pidió una, me sentía feliz, Eric era un gran chico pero aun me dolía el pecho y los brazos por causa de Aaron
Sophie entro a la cocina con el ceño fruncido
―¿Qué pasa? ―pregunté
―Jake es un tarado, no ha venido a buscarme―tiro su móvil en la mesa chocando con los cereales
―puedes venir conmigo―sugerí
―no―reviso su cabello en el espejo que había puesto en la cocina―ya he llamado a Bianca
―entonces me iré―levante mi bolso, le plante un beso en la mejilla y salí al poche
Mientras intentaba abrir mi auto un Jeep rojo se detuvo enfrente de mi casa y en menos de dos segundos Sophie atravesó la puerta dando brinquitos, me subí al coche esperando no ver una escena desagradable y comencé mi camino hacia la escuela. Las horas pasaban lentamente, Claire estuvo platicando de una nueva reunión sobre una campaña de productos reciclables, Elio tenía práctica de futbol y Aaron estuvo tan ocupado como Elio, el coach Rob aumento las horas de práctica para el equipo y para las porristas así que agradecí al cielo no tener que ver a Jess
―tengo que llevar a Z donde su padre―murmuro Claire
―y yo a M
―que curioso nuestros hijos tienen unos padres descerebrados
―me gusta el padre de M, ¿crees que deberíamos dejarlos en el casillero?
Bufo
―claro que no, se los entregaremos delante de todos lo jugadores, además necesito ver a Elio, las porristas son unas…
―recuerda que Sophie es una porrista―le recalque
―lo se, tu hermana es tan diferente a ellas, si Elio se quedara toda una semana en tu casa créeme que me sentiría confiada
Nos dirigimos al campo, los chicos estaban sentados esperando las indicaciones de Rob, las chicas estaban en la otra esquina, pude visualizar fácilmente a Sophie, sus curvas se veían perfectas en su uniforme de gimnasia, a su lado estaba Jess tratando de llamar la atención de Aaron el cual… sentí una punzada en mi pecho, me estaba mirando
Elio fue el primero en acercarse, Rob estaba platicando con otro chico que no podía visualizar bien en la esquina así que aprovecho el momento
―¿Qué tal chicas? ―Claire sonrió y se lanzo a él, Elio la tomo por la cintura y la beso, sentí algo de envidia que borre rápidamente al sacudía mi cabeza
―hola―Aaron estaba frente a mí
―hola, vine a traerte a M―abrí mi mochila, lo saque con cuidado y se lo di―se que habíamos quedado en que tu lo cuidarías cada noche pero hoy Eric ira a buscarme
―esta bien―me miro cuidadosamente durante un momento―¿estas bien?
―si
―parece que hubieras pasado la noche llorando
―¡Elio!¡Aaron! ―Rob estaba rojo como un tomate y agredecia su intervencion
―Adiós―Elio le robo un último beso a Claire y corrió de vuelta al campo
―vete―le pedí a Aaron
―espera―Claire saco a Z de su bolso y se lo entrego―es para Scott―el asintió y corrió hacia un Rob malhumorado
―voy a matar a Rob un día de estos días―murmuro Claire―detesto que trate a Elio como si fuera una ñoña
―vamos―nos giramos para seguir nuestro camino pero al escuchar mi nombre me gire de nuevo casi chocando con Eric, él me tomo por la cintura cuando sentí caer
―Wou tranquila―puse mis manos a cada lado de sus hombros para recobrar el equilibrio―¿mejor? ―levante la mirada para encontrarme con sus ojos
―si ¿Qué haces aquí?
―bueno, quería verte―sus ojos se iluminaron
―estas bromeando
―si―rió al ser pillado―estaba hablando con mi tío―señalo a Rob
―no inventes ¿eres sobrino de Rob?
―increíble ¿no? ―asentí y escuche una queja detrás de mi, solté a Eric para tomar a Claire
―ella es Claire, mi mejor amiga―él le ofreció su mano y ella la estrecho
―soy Eric
―Claire
―¡Eric! ―escuchamos la voz de Rob―¡deja de coquetear y ven aquí! ―mis mejillas tomaron color, Rob era un tarado
―lo siento―murmuro Eric al notar mi vergüenza― ¿nos vemos esta noche?
―si―el beso mi mejilla y se despidió con la mano de Claire antes de correr hacia Rob, lo vi mientras se alejaba captando la mirada de Aaron el cual no se hallaba muy feliz, Claire toco mi hombro con urgencia
―¿Quién era él?¿como que esta noche?¿porque no me habías dicho?
―te lo explicare en el camino

La música daba vueltas a mí alrededor, Eric me pasó una nueva soda
―oye―me acuso―es la quinta que te tomas
―estoy seca―refute
Levanto una ceja incrédulo
―me has puesto a bailar toda la noche
Sonrió
―¿pensaste que te llevaría a un restaurante? ―dijo mientras examinaba mi vestuario, llevaba un vestido rosa que Sophie había comprado para mi, unos tacones plateados y mi cabello estaba recogido de forma elegante aunque de tanto bailar había terminado siendo un moño de pelos enredados
―tal vez
―no es lo mío, pero si lo prefieres la próxima vez te llevare allí―se enderezo en sus silla, llevaba unos vaqueros rasgados en la rodilla derecha, una camisa roja con unas botas negras y su cabello estaba perfectamente despeinado
―no, tampoco es lo mío, me sentiría extraña
―¿Por qué?
―no me gusta eso de el champan y las velas
―eres una de los míos―tomo mi mano y me levanto del sillón rápidamente pero igualmente dulce―¿vamos a bailar? ―su aliento rozo mi rostro, me hubiese sentido extraña de tenerlo tan cerca de mí pero por algún raro motivo me sentía totalmente cómoda con él
―a eso vinimos ¿no? ―su sonrisa se extendió y me llevo de nuevo a la pista justo cuando la música cambiaba, una canción con una melodía suave comenzó a sonar, no conocía su nombre pero me hizo sentir en el aire, Eric me tomo por la cintura y yo enrosque mis manos en su cuello, me miro durante un segundo antes de que enterrara mi cabeza en su pecho, podía escuchar su corazón palpitando y su voz susurrando partes de la melodía, estuvimos así todo el tiempo incluso cuando la melodía dejo de sonar, incluso cuando las luces se volvieron a prender hasta que mi teléfono sono como loco en los pantalones de Eric
―oh, problemas―él saco rápidamente mi teléfono y me lo entrego
―¿si?
―¿Dónde estas? ―Sophie parecía enfadada
―estoy en…―mire a Eric buscando la respuesta
―Quinta avenida―susurro en mi oído
―Quinta avenida―le dije a Sophie
―voy para allá
―¿Qué? ―pero antes de que pudiera escuchar mi pregunta ya había colgado
―¿Qué pasa? ―pregunto Eric buscando mis ojos
―no lo se, Sophie estaba enfadada
―vamos―me tomo de la mano y salimos de allí
Estuvimos esperando casi diez minutos mientras Eric trataba de relajar mi tensión enseñándome pasos de baile, nunca antes me había divertido tanto con un chico diferente a Aaron aunque nuestra relación ya no era tan divertida desde que crecimos y el tomo su camino y yo el mío, diferentes pero aun así seguíamos unidos o eso era lo que yo pensaba.
Sophie saco su cabeza por la ventana del coche de Bianca
―¡Hanika! ¡Mueve tú trasero, vámonos! ―arrugue la frente, Sophie no podía hacerme esto―¡Hanika! ―volvió a gritar cuando se dio cuenta que no me había movido, mire a Eric con mis mejillas rojas
―lo siento
―no te preocupes, es tarde y mañana tienes que ir a la escuela ¿verdad? ―asentí parecía una niña pequeña, mientras yo iba a la escuela Eric se dirigía a su trabajo, a propósito era contador en la empresa de su padre pero no tenia pinta de serlo
―¿nos vemos mañana? ―esta vez era yo la que proponía una cita ¿Cómo no podía hacerlo si era la primera vez que me divertía en mucho tiempo?
―si―tomo su móvil y me lo entrego, teclee mi numero rápidamente escuchando los quejidos que profería Sophie desde el auto
―gracias―dijo cuando le pase el móvil
―gracias a ti, me he divertido mucho―le di un beso en la mejilla antes de salir disparada al coche
Sophie parecía muy molesta, nunca antes la había visto así, Bianca se estaba retocando el lápiz labial cuando cerré la puerta, Sophie bufo ante mi demora y le indico a Bianca de muy mala gana que nos llevara a casa, no entendía la razón de su enojo pero tendría que explicármelo de alguna forma cuando estuviéramos lejos de Bianca.
Mi telefono vibro entre mis manos, mire la pantalla y una hermosa E con una R una delgada I y finalmente una media honda se dibujaba en la pantalla
Talvez es hora de un nuevo comienzo
cerre mi movil apretandolo a mi pecho

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Capitulo Dos: Siete de azúcar + Café=Cita

―Hola―sonrió él, unos ojos miel me miraban expectantes
―¿Quién eres? ―pregunte alejándome de él
―¿recuerdas el trancón que has hecho en el día de hoy en la avenida? ―limpie mis ojos para aclarar mi vista, era el chico que había tocado mi ventana hacia unas cuantas horas―soy Eric―comento levantando su mano, la tome
―soy Hanika
―lindo nombre
―era el nombre de un extraterrestre en una serie de los noventa―el soltó una carcajada
―vaya, tus padres te creyeron una invasora―reí ante su comentario
―¿Por qué llorabas?
―por un chico―conteste sinceramente y sentí un alivio, parecía que necesitaba a alguien que me escuchara y Eric se hallaba allí frente a mi
―¿Qué te hizo ese chico?
―nada
―¿entonces porque lloras?
―por lo mismo, no hizo nada―entonces el chasqueo los dedos al comprenderlo
―¿quieres tomar un refresco? ―señalo la cafetería que había frente a nosotros
―si―me levante del banco, no acostumbro aceptar invitaciones de personas que no conozco, ni a hablar con ellos pero Eric no tenia la pinta de un asesino en serie y necesitaba urgente un  café
Entramos a la cafetería, desde la entrada pude sentir el olor de los granos de café y escogí una mesa al final de la cafetería
―¿puedo preguntar algo? ―me derrumbe en la silla y asentí―¿Por qué estas vestida así?
―se suponía que tenía una cita
― y ¿no la tuviste?
―no
―¿por eso llorabas? ―por su rostro pude comprender que le parecía una tontería
―no, lloraba por…―la camarera se interpuso entre nosotros, podía ver las bolsas debajo de sus ojos, su cabello caía en su rostro, parecía realmente cansada
―¿Qué desean? ―pregunto con voz monótona
―café, Capuchino―respondimos a la vez y ella puso cara de confusión
―un café y un capuchino―aclaro Eric dulcemente y ella desapareció al instante dejando el aroma de granitos de café a su paso―¿en que íbamos? ―Eric volvió su atención a mí
―en la razón de mi llanto―le recordé
―oh, si ¿Por qué llorabas?
―por un chico
―ya me dijiste eso―arrugo la nariz en desacuerdo
―esa es la razón―suspire
Tome la taza de azúcar entre mis manos, examinando cada grano, Eric se quedo en silencio mirando hacia la ventana, la luz de la luna se reflejaba en su rostro, sus ojos miel se veían aun mas resplandecientes y su cabello mas oscuro que la primera vez que lo vi, sus pómulos eran grandes y su mandíbula estaba tensionada, junto sus manos y apoyo su cabeza en ellas como si estuviera haciendo una plegaria
―es mi mejor amigo―solté, necesitaba urgentemente hacerlo, decir algo, necesitaba decir lo que tenia dentro de mi y Eric estaba ofreciéndose a escucharme―estoy enamorada de él desde que comencé a razonar, al principio pensé que era algo normal pues era mi amigo pero cuando me atacaban las ganas de querer algo distinto dudaba de aquella conclusión, no sabia nada de eso hasta que se lo dije a Claire , ella me dio la verdadera conclusión, estaba enamorada de él y lo estoy aun pero…―trague saliva―él esta completamente enamorado de mi hermana Sophie, ella es mi copia, somos gemelas y no entiendo porque se fijo en ella y no en mi, aunque debo aclarar que ella es hermosa en todo los sentidos―sonreí al recodar el rostro de Sophie, sus ojos, su cabello, su manera de hablar y de escuchar―se suponía que hoy tendríamos una cita pero él la ha cancelado, se volvió loco cuando Sophie consiguió novio pero no es el primero y por ello no entiendo porque tomo esa decisión
―¿Qué decisión?
―conseguir a otra chica―levante la mirada para encontrarme con sus ojos miel puestos con atención en mí
―¿te ha dejado plantada por una rabieta? ―soltó en un tono que identifique como un reproche―¿Qué hay de mal en ese chico?
―un café y un capuchino―la camarera puso las tazas frente a nosotros impidiéndome contestar la pregunta de Eric
La lluvia comenzó a repiquetear en la ventana y la luna comenzó a esconderse entre las nubes, Eric empezó hablar de lo bueno que estaba el café al parecer había comprendido que necesitaba un espacio
―¿Cuántos años tienes Hanika?
―diecisiete y ¿tu?
―quince―lo mire atónita, devolviendo el café a la taza, el soltó una carcajada, al parecer algo le divertía―solo bromeaba, tengo diecinueve ¿pensaste que era enserio?
―es la primera vez que me bromeas por tanto no logre identificar si era cierto
―tienes razón, debes empezar acostumbrarte―miro a la taza de azúcar con atención―¿quieres jugar? ―declaro con una mirada de malicia
―¿Qué?
―pondré siete cucharadas en tu café y siete en el mío, la persona que pueda tomárselo sin devolverlo ganara
―¿Cuál es el premio? ―me incorpore, necesitaba algo de diversión
―si yo gano, aceptaras salir mañana conmigo pero si tu ganas te dejare ir de aquí sin ningún compromiso
―que linda forma de pedirme una cita―arquee una ceja―y de aclarar que me tienes atrapada ¿haces eso con todas las chicas?
―no, eres la primera ¿vamos a jugar?
―si―tomo mi taza de café y la relleno con siete cucharadas de azúcar que conto en voz alta he hizo lo mismo con la suya―el baño esta a diez pasos a tu derecha―dijo manteniendo la taza cerca de su boca
―no lo necesitare―el rió
―¿lista?, ahora
Me lleve el café a la boca, el liquido cargado de mucha azúcar me provoco nauseas pero no me iba a dejar ganar, tape mi nariz tratando de evitar algún accidente, Eric se lo tomaba con mas calma, no había ni una pizca de amargura en su rostro y tragaba despacio, baje la taza para respirar un poco y fue una mala idea, mi garganta quiso expulsar el liquido y tape mi boca violentamente, no frente a Eric, él me miro sonriendo y antes de que pudiera decir algo, corrí al baño.
―¿Qué tal todo? ―abrí la puerta del baño, Eric  estaba recostado contra la pared,  había lavado mi boca  con jabón varias veces y sentía la amargura de su sabor
―todo bien―respondí llevándome una mano al estomago
―toma esto―me entrego un vaso con un liquido espumoso―te hará sentir mejor―trague suavemente el liquido, era algo agrio así que no pude evitar hacer una mueca―aquí tienes―me entrego una pequeña bolsa y tomo mi vaso, era un chicle que tenia sabor a fresa
―al parecer estabas preparado para una situación como esta
―no, tuve que pedirle ayuda a la camarera―se encogió de hombros―¿vamos? Te llevo a casa―señalo la salida y yo lo seguí girándome al final para llamar a la camarera―tranquila ya esta todo pago―Eric abrió la puerta  y comenzamos a caminar en la llovizna
―espero no coger un resfriado
―no eso no, mañana tienes que estar repuesta para nuestra cita
―¿Quién dijo que aceptaba ir?
―perdiste―me recordó llevándose una mano a la boca imitándome
Llegamos hasta la esquina y Eric señalo su auto, era un mercedes negro, no conocía nada de autos pero el auto de Eric era muy elegante y moderno a la vez, nos acercamos a el, Eric jugueteando con sus llaves al tiempo que hacia una pésima imitación de mí en un ataque de expulsión y de pronto algo cayo en mí, iba a montarme en el auto de una persona que acababa de conocer y él noto mi vacilación
―tranquila, no soy un asesino en serie, ni secuestro chicas con nombres de extraterrestres―me entrego las llaves―conduce tú―las tome y él ritmo cardiaco normal volvió a mí
―y ¿si yo fuese la asesina? ―pregunte encendiendo el motor
―no hay problema, fue la muerte que siempre quise, morir en manos de un ángel con un hermoso vestido blanco―se recostó en su asiento y yo emprendí marcha
―lamento lo del trancón
―no hay problema―prendió el estéreo y se escucho la voz de Lady Gaga en los parlantes, lo mire irritada ¿El escuchaba esa clase de música? ―no es mía―comento al identificar mi mirada―es de mi hermana, detesto su música tanto como detesto a Lady Gagu
―Gaga―lo corregí riendo
―como sea, solo me gusta escuchar a Eminem
―¿te gusta Eminem?
―si
―a mi igual―pensé dos veces en decirlo no era muy normal que a una chica  le gustara la música de un rapero, Sophie decía que eso se veía extraño y podría perder la oportunidad con un chico si se lo revelaba, pero aun así me arriesgue ¿Qué podría perder?
―Wau, es raro que a una chica le guste Eminem
―lo se
―pero es genial digo no te agrada la música de Lady Gagu como a todas las chicas de ahora sino prefieres algo con mas sentido y sentimiento, algo distinto, me agrada, no eres como las otras
―es Gaga―lo corregí de nuevo―para algunos chicos no es agradable eso
―son unos tarados que no saben lo que realmente quieren en una chica
―¿tu sabes que quieres? ―pregunte dubitativa
―claro, se lo que quiero y estoy dispuesto a obtenerlo―contesto con seguridad,  me pareció encontrar en su voz la pizca de un pensamiento sin cerebro de un futbolista pero su sonrisa contradecía mi conclusión―no quiero a una chica que sea simplemente linda, quiero alguien que no se avergüence de demostrar quien realmente es, no me agradan las chicas que ocultan su identidad como si fuera un grano mas en su cara y trataran de taparlo con toneladas de maquillaje, me gustan las chicas sinceras, es poco lo que pido―agrego apagando el estéreo después de recorrer todas las emisoras posibles
―entonces te encantaría conocer a mi mejor amiga Claire, ella es toda tu descripción―chasque los dedos―pero ya tiene novio
―no hay problema, ya tengo a alguien en mente―gire en la esquina y me encontré con la casa blanca
―aquí es donde vivo―apague el auto y puse las llaves en sus manos, roce sus dedos en un descuido y sentí lo caliente que estaba a pesar del frio que estaba haciendo
―¿mañana a las ocho? ―asentí y me gire para salir del auto, camine por el césped con cuidado no quería alarmar a mis padres
―¡Hanika! ―Eric saco la cabeza por la ventana
―¿si?
―luces hermosa en ese vestido―continúe con mi camino antes de que él notara lo coloradas que se encontraban mis mejillas.

martes, 28 de diciembre de 2010

Capitulo Dos


La escalera se me hacia eterna, sentía como la madera crujía debajo de mi mientras descendía, Sophie me hacia señales para que bajara mas rápido pero sentía mis pies congelados y se pegaban en cada escalón que pisaba, sentía como mi cuerpo temblaba, Sophie había dicho que estaba hermosa y confiaba en ella pero me temía que Aaron no me notara estando junto a ella, al final de la escalera ella tomo mi mano
―oh, Hank estas hermosa―me dio un abrazo fuerte―ojala esta cita fuera de verdad― susurro aun pegada a mi―iré a prepararlos para tu gran entrada
―Sophie no es una cita de verdad, no tienes que preparar a Aaron―ella negó con la cabeza y se dirigió a la sala dando brinquitos de alegría, tome aire y volví a botarlo, hice lo mismo un par de veces más, tal vez me estaba tomando esto muy enserio
―¡Jess! ―escuche decir a Sophie cuando puso un pie en el umbral de la puerta―¿Qué haces aquí?
―vine con Aaron―contesto ella con malicia en la voz, ¿Qué hacia ella aquí?, camine hacia la sala lentamente escuchando el repiqueo de el reloj y las voces provenientes del televisor
―¿si? ―me asome a la puerta sin ser totalmente vista, Aaron tenia su camisa azul favorita y estaba junto a Jess la cual mantenía una mano atada a la suya, Jake estaba sentado en el sofá mirando hacia el televisor y Sophie estaba apoyada en una pierna con sus brazos cruzados
―si―contesto Jess
―pensé que las cita era de a dos
―lo es―contesto Jess de nuevo―Aaron y yo nos iremos a cenar―Sophie le dirigió una mirada a Aaron para que confirmara lo que Jess estaba diciendo, me ahogue en mis adentros cuando el asintió, sentía que las piernas no me funcionaban, sentía un vacio en mi ¿Por qué?¿porque?, quise gritar, mire el vestido y lo tome entre mis dedos
―¿y Hanika? ―pregunto ella en un tono amenazante
―le va a cancelar―Aaron mantenía la cabeza abajo mientras Jess se enfrentaba a una Sophie furiosa
―Aaron eres…
―tranquila Sophie―todas las miradas se dirigieron hacia mi al instante, respire hondo, sentía las lagrimas en mis ojos pero no me permitiría llorar frente a ellos, menos frente a Aaron
―wau―silbo Jake levantándose del sillón―Sophie perdóname pero Hanika esta realmente…
―lo se―contesto ella levantando su pecho sintiendo su triunfo, Jess  giro sus ojos y Aaron, bueno no se que hizo no me atrevía a mirarlo
―no te preocupes Sophie―clave mis ojos en ella, dándole a entender que no necesitaba un escándalo―déjalos que salgan―le guiñe un ojo y sonreí sin ninguna alegría, necesitaba salir de allí, no me gustaba hacerme la valiente
―claro que si, estas hermosa, no voy a dejar perder todo una tarde de trabajo―saco su celular de los vaqueros y comenzó a teclear―vendrás conmigo y con Jake, llamare a Scott, lo volverás loco con ese vestido―se llevo el celular a la oreja―Jake busca mi abrigo y el de Hanika también―Jake  asintió y se dirigió hacia mi
―Scott es un jodido suertudo―murmuro al pasar por mi lado, mis mejillas se coloraron, se sentía bien ser halagada por alguien tan guapo como Jake
―perfecto ¿ves? Te dije que seria fácil―le dijo Jess a Aaron, decidí mirarlo solo por un momento y me encontré con sus ojos llenos de algo que no pude comprender, le sonreí pero el mantenía su postura
―listo, Scott acepto apenas le di tu nombre Hanika―Jake volvió con los abrigos me entrego uno a mi y le puso el otro a Sophie
―¿Listo? ―pregunto Jake sacando las llaves de su coche
―si―pronuncie lentamente, Aaron hizo una mueca de desagrado ante mi respuesta pero necesitaba alejarme de el, no importaba si tendría que aguantarme a Scott o a Jake
―vamos―Sophie corrió hacia mi y me tomo del codo, caminamos hacia la puerta mientras ella cantaba Halo de Beyonce, estaba emocionada aunque podía ver como le molestaba el hecho de que Jess estuviera detrás de nosotros amarrada a Aaron, Nos dirigimos al coche de Jake pero una mano atrapo la mía antes de abrir la puerta
―tu vienes conmigo―Aaron me mostro las llaves de su auto y me jalo hacia él―Jess tu iras con ellos, Hanika vendrá conmigo
―¿Qué? ―Jess junto sus brazos sobre su pecho y antes de que comenzara a quejarse Aaron me llevo a su coche

El asiento estaba tibio comparado con el frio que hacia afuera, apreté mi abrigo fuertemente mientras veía a Aaron abrir la puerta, se sentó y suspiro fuertemente

―Hanika lo siento―murmuro pegando sus manos al volante―vine a decírtelo pero Sophie no me dejo entrar y luego estabas tu con ese vestido tan hermoso parada en la sala viendo como yo rechazaba salir contigo frente a todos y escuchando decir a Jess que cancelaria todo y te vi, te estoy viendo, se que no te agrado lo que hice aunque trates de hacer como si nada hubiese pasado pero espero que lo entiendas, eres mi mejor amiga y sabes que me es difícil estar junto a Sophie y no poderla tener, pensé que era tiempo de que me diera una oportunidad y Jess a estado allí desde siempre esperándome―yo siempre he estado allí ―lo…lo siento
―conduce―le ordene, era lo único que tenia para decirle, no quería mostrar cuan molesta estaba por lo que acababa de decir ¿no se había dado cuenta de cuando tiempo he estado queriéndolo de una forma diferente?.

Recordé aquel instante en el que supe que lo que sentía hacia Aaron era completamente normal, era una necesidad extraña de tenerlo junto a mi, una necesidad de que me tocara y me hablara todo el tiempo, de que confiara en mi mas que en otra persona y de que yo abarcara sus pensamientos, pensé que era una forma de entender que lo amaba como un amigo u hermano pero hay era donde estaban esos ataques de besarlo y abrazarlo todo el tiempo, me había imaginado miles de veces a que sabrían sus labios, había gastado horas pensando en la forma como besaría, lo había visto besar a varias chicas y lo hacia con naturalidad, como si hubiese nacido para besar.

El auto se puso en marcha, visualice el camino, las luces y cada persona que pasábamos, cada una de ellas eran diferentes pero tenían algo en común, Vivian el presente con felicidad, tristeza, amargura y algunos con soledad, yo solo podía vivir en un futuro, en un futuro que esperaba fuera bueno, un futuro donde no me conocían por ser hermana de Sophie, un futuro donde fuera feliz, un futuro donde alguien me notara y se diera cuenta de cuanto amaría vivir el presente y me enseñara hacerlo. Las lágrimas comenzaron a nublar mi vista pero no permití que se derramaran, no con Aaron a mi lado. Nos detuvimos en el gran letrero de “bolos” , Aaron encontró un lugar en el parqueadero y se detuvo, puse mi mano en la perilla de la puerta y la abrí, él suspiro fuertemente sabia que estaba enojada pero no sabia que estaba dolida también

―Hanika―puso su mano en la mía y la apretó
―déjalo Aaron, nos vemos mañana―retire mi mano y salí del auto, no quería escucharlo, no quería verlo, quería odiarlo, necesitaba hacerlo, camine hasta la entrada donde encontré a Scott dando chocando las manos con Jake, Sophie me dirigió una mirada
―¿Qué tal todo? ―preguntó en un susurro cuando me uní a ellos
―bien
―¡Dios! ―exclamo Scott―Hanika tú…te ves maravillosamente hermosa esta noche―reí junto con Sophie , Scott había dejado caer las llaves de su auto al verme, era lindo saber que alguien se volvía tonto por ti
―gracias Scott―mire sobre mi hombro, Jess estaba recostada contra el carro de Jake esperando a Aaron―¿Vamos? ―pregunte alejándome sin esperar una respuesta

Adentro todo era música, habian chicos por todas partes, escuchaba los gritos de anotación que daban algunos y el sonido que producía el choque de la bola contra los palos, nos dirigimos a recoger los zapatos, comencé a preguntarme como podía jugar con el vestido corto que llevaba pero borre eso de mi cabeza

―¿Qué les parece chicos contra chicas? ―Jake se estaba colocando sus zapatos mientras Sophie tomaba una bola
―me parece bien―conteste
―no―intervino Sophie examinando la pelota―¿Qué tal pareja contra pareja? ―sonrió con malicia
―perfecto―contesto Scott y comenzamos a jugar

Debo decir que se me dificulto lanzar la pelota por miedo a que mis bragas salieran a resplandecer debajo de mi vestido pero Sophie siempre estuvo allí por si algo pasaba, Scott era bueno en los bolos, la mayor parte de puntos que poseíamos era gracias a él, Sophie reía en cada broma que Jake decía, me hacia feliz verla así, Scott lanzo la bola anotando a la perfección, me miro para que le aplaudiera y yo lo hice
Mi corazón comenzó a encogerse cuando vi a Aaron en la entrada junto a Jess, caminaban hacia nosotros

―¿viste eso Hanika? ―me llamo Scott mostrando el marcador
―oh, vamos a ganar Scott―comente brincando del asiento
―no todavía―intervino Aaron―venimos a jugar―mire a Jess quien no estaba muy complacida con ello, Jake asintió y puso el marcador en cero, Scott fue a traer algunas sodas mientras yo trataba de ignorar las miradas de Aaron
―van a perder―dijo Jess mientras tomaba la bola y la lanzaba, mire como lo hacia, su cabello rubio se movía con gracia, era delgada y sus brillantes ojos verdes la hacían ver inocente, era hermosa, sentí una punzada de celos al comprender porque Aaron la había elegido―lo hice―brinco ella hacia Aaron y le planto un beso él cual el correspondió, desee desviar mi mirada pero no pude hacerlo me quede clavada allí
―limonada para la señorita―Scott me entrego un vaso sonriendo―¿estas bien? ―me pregunto en un tono preocupado―¿Hanika?, estas palida ¿Hanika?

Lo mire a los ojos, a sus ojos marrones para no perderme de la realidad, sentía como mi estomago se revolvía y como empujaba fuertemente algo en mi garganta, el frio me entro por las manos y se transporto a mi sangre, sentía como se helaba mi pecho y no podía 
respirar

―ya vuelvo―pronuncie con dificultad, me levante del asiento y me dirigí a la salida, necesitaba respirar

Pero en lugar de detenerme continúe caminando hasta que los pies comenzaron a dolerme, me senté en un banco cercano y comencé a llorar, apreté mi pecho fuertemente, necesitaba saber que mi corazón todavía seguía allí y no se había ido con las lagrimas, una calidez recorrió mi espalda y levante la mirada

viernes, 24 de diciembre de 2010

Capitulo Uno: Una Mirada Distinta

Me dirigí a casa con M en el asiento de copiloto, Sophie me había enviado un mensaje con Scott para que continuara sin ella ya que su nuevo novio Jake se encargaría de llevarla, me imagine a Sophie en el asiento del auto escandalizador de Jake y se me formo un nudo en la garganta, ella se merecía mas que un futbolistas descerebrado. Prendí la estéreo justo cuando “Firework” comenzaba a sonar, genial lo que necesitaba.
Mire a M mientras me detenía en un semáforo en rojo, Aaron iría a buscarlo en la noche, el trato era que yo cuidaría de él todos los días y él lo haría en las noches así podríamos salir como marido y mujer cada día, le propuse que evadiéramos eso ya que nos conocíamos perfectamente pero él se negó rotundamente, suspire, era tan extraño sentir lo que sentía por él, era tan extraño escuchar como palabras hermosas salían de su boca dedicadas a mi hermana y no a mi.  Cerré los ojos un momento para visualizar la imagen mas hermosa que poseía de él en mi mente, la primera vez que lo vi realmente feliz fue cuando Sophie acepto salir con él, había parloteado sobre esa cita todo el tiempo hasta que su rostro se oscureció cuando su padre murió y tuvo que dejar a Sophie y a mi por unos cuantas semanas, semanas en las cuales Sophie acepto a Scott y el corazón de Aaron se enfrió. Sentí dos toques en mi ventana y me gire para ver de quien se trataba, un chico rubio alto se asomaba y me miraba un tanto irritado, baje el vidrio para encontrarme con una sonrisa mal perforada en sus labios
―¿Puedes moverte? Estas haciendo un gran trancón aquí chica―señalo a la pila de autos detrás de mí que pude ver por el retrovisor
―lo siento―sonreí tímidamente y continué mi camino a casa
Tal y como lo esperaba la casa se encontraba vacía, revise los mensajes del teléfono, la mayoría eran para Sophie y había uno de Claire para mi
Hank escuche que Aaron se dirige hoy a tu casa ¿Por qué no te pones linda y comienzas de una puta vez a conquistarlo?
Reí ante el mensaje de Claire y tome el teléfono dispuesta a marcarle
―¿si?
―¡te matare! Sabes que no puedes dejar esa clase de mensajes en el teléfono, mamá se molestara por tu vocabulario y sabrán lo de Aaron
―cariño sabia que tus padres no estarían y Sophie tampoco, escuche que Scott te lo menciono
―Que tamaño el de tus orejas
―soy omnipresente nena―reímos a la vez, ¿Cómo no hacerlo? Si tenia a Claire para alegrarme cada día, era la única que sabia como hacerme olvidar la vida que llevaba―¿entonces te vas a poner guapa?
―no lo se, Claire sabes que no es una buena idea, yo creo…
―yo creo que va siendo hora de que él se fije en tu trasero y no en el de tu hermana―me interrumpió, visualice su idea, ni en años podría lograr que él dejara de mirar a Sophie, ha estado enamorado de ella desde que tenia uso de razón para mi seria algo imposible poder tenerlo
―no Claire, el esta completamente enamorado
―no jodas Hank, te estoy hablando enserio, si no mueves tu trasero ahora mismo hacia el tocador te llevare a uno de mis congresos ecológicos―su tono se elevo así que no podía estar bromeando, los congresos eran detestables pero perder la amistad de Aaron era casi inimaginable para mi
―lo hare―cedí sin ninguna clase de compromiso, ella solo dijo que me pusiera guapa no que coqueteara con él, reí para mis adentros, siempre había forma de escapar a las amenazas de mi Claire
―vale―se escucho un sonido agudo al otro lado que identifique como el pequeño perro de Claire―chu, chu, ¿Elio te puedes encargar del perro?, ¡rayos! ¡Elio! ―el sonido se volvió un poco mas grave hasta tornarse en un aullido
―¿Claire? ―espere un segundo a que recobrara el teléfono, imagine que lo había lanzado a la cama para ir en rescate de pulgas, su nueva mascota
―oh, Hank lo siento, pulgas se ha caído de las escaleras tengo que irme
―esta bien―lance el teléfono al sofá y me dirigí a mi habitación, tenia solo unas horas para encontrar algo decente que ponerme, algo que le gustara a Aaron, lance toda la ropa a la cama, lo había visto en varias películas, donde las chicas tienen citas con chicos caliente y decidí comportarme como una de ellas, decidí comportarme como Sophie , era mi gemela ¿no podíamos ser tan diferentes?, si ella se veía hermosa en un vestido rojo de terciopelo yo también me vería hermosa con ello puesto , recorrí con la mirada cada cosa que tenia frente a mi, nada me quedaría de la forma en que deseaba, me gire hacia la puerta rosa en frente de mi cuarto, las letras marcadas sobre ella resplandecían con la poca luz que el sol del horizonte le estaba dando. Me gire de nuevo, nuevas ideas estúpidas llegaban a mi cabeza, no me podía dar el lujo de ponerme la ropa de mi hermana no y no pero entonces sin mucho pensarlo ya había puesto un pie dentro de la habitación, la luz se colaba a través de las ventanas y la hacia ver un poco mas angelical, la duda comenzó a abatirme cuando ya me encontraba enfrente de su closet, puse la mano y la abrí de golpe, vestidos rosas, blancos y azules  con lentejuelas y plumas relucientes ubicaron todo mi panorama, los zapatos de tacón estaban en la parte de abajo y su sección de ropa para la escuela en un rincón
Pase las manos entre toda la ropa, decidí jugar a la ruleta, la primera prenda en la que detuviera mis manos seria la escogida, sentí la seda entre mis dedos, el cuero de una chaqueta negra y las lentejuelas de un vestido rojo, cerré los ojos imaginándome con este puesto pero solo pude ver la imagen de Sophie  ¿Por qué no podía ver mi imagen?, Arrugue la nariz ante un olor de fresas que provenía de algún lugar
―¿Hanika? ―me gire para ver a Sophie en la entrada de su habitación con Jake a su lado―¿Qué haces aquí? ―imagine unas posibles respuestas, unas que no me dejaran como una tarada frente a Jake
―yo…yo estaba tomando un vestido tuyo para Claire―mentí, Sophie le dio un beso a Jake y lo mando a volar, cuando escuche sus pasos bajando las escaleras Sophie comenzó a moverse por toda la habitación como si buscase algo, giro sobre sus tacones unos instantes evaluando cada parte de la habitación hasta que su mirada se detuvo enfrente de sus cama
―lo tengo―chasqueo sus dedos y corrió hacia la cama, se agacho y con sumo cuidado saco una caja blanca con líneas rosas que terminaban en círculos, la puso en la cama y me hizo señas para que me sentara a su lado―¿Quién es el chico? ―su mirada recorrió mi rostro tratando de ubicar la respuesta
―¿Qué chico?
―el chico por el cual quieres ponerte linda
―no es ningún chico―aclare―es Aaron y yo en una cita por un proyecto estudiantil―sus cejas se extendieron y formaron una línea
―oh―suspiro y jalo la caja hacia mi―lo estaba guardando para cuando tuvieras tu primera cita―tome la caja y la abrí, un hermoso vestido blanco estaba perfectamente doblado dentro de ella, trace cada uno de los contornos de él antes de sacarlo, era de tirantes y mantenía una V en el centro dándole una forma mas casual, las golas se forman alrededor de la falda y una pequeña flor con rayos azules estaba perfectamente puesta en la esquina de la cintura, era totalmente hermoso
―valla
―si es hermoso―termino Sophie por mi―pruébatelo―insistió tomando el vestido y guiándome al baño, dude unos instantes en ponérmelo, no quería decepcionar a Sophie, tal vez el vestido no cuadraría en mi pero aun así me lo probé, deslice el vestido por mi cuerpo sintiendo como la seda lo cubría―¡Dios santo! ―soltó cuando me pare en el  umbral del baño―mírate―me jalo hacia el espejo ubicado en su tocador, mire la figura que se reflejaba en el durante unos instantes, era Sophie quien estaba allí.
El vestido dejaba ver sus caderas y ondulaba sus pechos con armonía, la seda hacia que su piel se viera de porcelana y sus piernas se acoplaban con las ondas al final del vestido
―maravilloso―Sophie aplaudió alzándose sobre la punta de sus pies
―perfecto diría yo―su voz retumbo en mis oídos acelerando mi pulso ¿Qué hacia aquí?
―oh―Sophie se interpuso entre nosotros antes de que yo me atreviera a mirar―¿Aaron no sabes tocar?
―lo siento Sophie no encontré a Hanika en su habitación y... ―dudo durante unos instantes―la puerta estaba abierta
―¡Aaron! ―lo reprendió ella cuando el dio unos cuantos pasos hacia nosotras
―solo quiero ver a Hanika―¿Qué?, me gire para encontrarme con su mirada puesta en mi, sus ojos me miraban de manera diferente como si estuviese desubicado, sentí como mis mejillas comenzaban arder
―¡claro que no! ―puso una mano en su pecho―no hasta que ella este lista―lo empujo hacia la puerta y el se dejo llevar por ella, sonreí para mis adentros, el me había mirado de forma diferente, a mi y no a Sophie