miércoles, 29 de diciembre de 2010

Capitulo Dos: Siete de azúcar + Café=Cita

―Hola―sonrió él, unos ojos miel me miraban expectantes
―¿Quién eres? ―pregunte alejándome de él
―¿recuerdas el trancón que has hecho en el día de hoy en la avenida? ―limpie mis ojos para aclarar mi vista, era el chico que había tocado mi ventana hacia unas cuantas horas―soy Eric―comento levantando su mano, la tome
―soy Hanika
―lindo nombre
―era el nombre de un extraterrestre en una serie de los noventa―el soltó una carcajada
―vaya, tus padres te creyeron una invasora―reí ante su comentario
―¿Por qué llorabas?
―por un chico―conteste sinceramente y sentí un alivio, parecía que necesitaba a alguien que me escuchara y Eric se hallaba allí frente a mi
―¿Qué te hizo ese chico?
―nada
―¿entonces porque lloras?
―por lo mismo, no hizo nada―entonces el chasqueo los dedos al comprenderlo
―¿quieres tomar un refresco? ―señalo la cafetería que había frente a nosotros
―si―me levante del banco, no acostumbro aceptar invitaciones de personas que no conozco, ni a hablar con ellos pero Eric no tenia la pinta de un asesino en serie y necesitaba urgente un  café
Entramos a la cafetería, desde la entrada pude sentir el olor de los granos de café y escogí una mesa al final de la cafetería
―¿puedo preguntar algo? ―me derrumbe en la silla y asentí―¿Por qué estas vestida así?
―se suponía que tenía una cita
― y ¿no la tuviste?
―no
―¿por eso llorabas? ―por su rostro pude comprender que le parecía una tontería
―no, lloraba por…―la camarera se interpuso entre nosotros, podía ver las bolsas debajo de sus ojos, su cabello caía en su rostro, parecía realmente cansada
―¿Qué desean? ―pregunto con voz monótona
―café, Capuchino―respondimos a la vez y ella puso cara de confusión
―un café y un capuchino―aclaro Eric dulcemente y ella desapareció al instante dejando el aroma de granitos de café a su paso―¿en que íbamos? ―Eric volvió su atención a mí
―en la razón de mi llanto―le recordé
―oh, si ¿Por qué llorabas?
―por un chico
―ya me dijiste eso―arrugo la nariz en desacuerdo
―esa es la razón―suspire
Tome la taza de azúcar entre mis manos, examinando cada grano, Eric se quedo en silencio mirando hacia la ventana, la luz de la luna se reflejaba en su rostro, sus ojos miel se veían aun mas resplandecientes y su cabello mas oscuro que la primera vez que lo vi, sus pómulos eran grandes y su mandíbula estaba tensionada, junto sus manos y apoyo su cabeza en ellas como si estuviera haciendo una plegaria
―es mi mejor amigo―solté, necesitaba urgentemente hacerlo, decir algo, necesitaba decir lo que tenia dentro de mi y Eric estaba ofreciéndose a escucharme―estoy enamorada de él desde que comencé a razonar, al principio pensé que era algo normal pues era mi amigo pero cuando me atacaban las ganas de querer algo distinto dudaba de aquella conclusión, no sabia nada de eso hasta que se lo dije a Claire , ella me dio la verdadera conclusión, estaba enamorada de él y lo estoy aun pero…―trague saliva―él esta completamente enamorado de mi hermana Sophie, ella es mi copia, somos gemelas y no entiendo porque se fijo en ella y no en mi, aunque debo aclarar que ella es hermosa en todo los sentidos―sonreí al recodar el rostro de Sophie, sus ojos, su cabello, su manera de hablar y de escuchar―se suponía que hoy tendríamos una cita pero él la ha cancelado, se volvió loco cuando Sophie consiguió novio pero no es el primero y por ello no entiendo porque tomo esa decisión
―¿Qué decisión?
―conseguir a otra chica―levante la mirada para encontrarme con sus ojos miel puestos con atención en mí
―¿te ha dejado plantada por una rabieta? ―soltó en un tono que identifique como un reproche―¿Qué hay de mal en ese chico?
―un café y un capuchino―la camarera puso las tazas frente a nosotros impidiéndome contestar la pregunta de Eric
La lluvia comenzó a repiquetear en la ventana y la luna comenzó a esconderse entre las nubes, Eric empezó hablar de lo bueno que estaba el café al parecer había comprendido que necesitaba un espacio
―¿Cuántos años tienes Hanika?
―diecisiete y ¿tu?
―quince―lo mire atónita, devolviendo el café a la taza, el soltó una carcajada, al parecer algo le divertía―solo bromeaba, tengo diecinueve ¿pensaste que era enserio?
―es la primera vez que me bromeas por tanto no logre identificar si era cierto
―tienes razón, debes empezar acostumbrarte―miro a la taza de azúcar con atención―¿quieres jugar? ―declaro con una mirada de malicia
―¿Qué?
―pondré siete cucharadas en tu café y siete en el mío, la persona que pueda tomárselo sin devolverlo ganara
―¿Cuál es el premio? ―me incorpore, necesitaba algo de diversión
―si yo gano, aceptaras salir mañana conmigo pero si tu ganas te dejare ir de aquí sin ningún compromiso
―que linda forma de pedirme una cita―arquee una ceja―y de aclarar que me tienes atrapada ¿haces eso con todas las chicas?
―no, eres la primera ¿vamos a jugar?
―si―tomo mi taza de café y la relleno con siete cucharadas de azúcar que conto en voz alta he hizo lo mismo con la suya―el baño esta a diez pasos a tu derecha―dijo manteniendo la taza cerca de su boca
―no lo necesitare―el rió
―¿lista?, ahora
Me lleve el café a la boca, el liquido cargado de mucha azúcar me provoco nauseas pero no me iba a dejar ganar, tape mi nariz tratando de evitar algún accidente, Eric se lo tomaba con mas calma, no había ni una pizca de amargura en su rostro y tragaba despacio, baje la taza para respirar un poco y fue una mala idea, mi garganta quiso expulsar el liquido y tape mi boca violentamente, no frente a Eric, él me miro sonriendo y antes de que pudiera decir algo, corrí al baño.
―¿Qué tal todo? ―abrí la puerta del baño, Eric  estaba recostado contra la pared,  había lavado mi boca  con jabón varias veces y sentía la amargura de su sabor
―todo bien―respondí llevándome una mano al estomago
―toma esto―me entrego un vaso con un liquido espumoso―te hará sentir mejor―trague suavemente el liquido, era algo agrio así que no pude evitar hacer una mueca―aquí tienes―me entrego una pequeña bolsa y tomo mi vaso, era un chicle que tenia sabor a fresa
―al parecer estabas preparado para una situación como esta
―no, tuve que pedirle ayuda a la camarera―se encogió de hombros―¿vamos? Te llevo a casa―señalo la salida y yo lo seguí girándome al final para llamar a la camarera―tranquila ya esta todo pago―Eric abrió la puerta  y comenzamos a caminar en la llovizna
―espero no coger un resfriado
―no eso no, mañana tienes que estar repuesta para nuestra cita
―¿Quién dijo que aceptaba ir?
―perdiste―me recordó llevándose una mano a la boca imitándome
Llegamos hasta la esquina y Eric señalo su auto, era un mercedes negro, no conocía nada de autos pero el auto de Eric era muy elegante y moderno a la vez, nos acercamos a el, Eric jugueteando con sus llaves al tiempo que hacia una pésima imitación de mí en un ataque de expulsión y de pronto algo cayo en mí, iba a montarme en el auto de una persona que acababa de conocer y él noto mi vacilación
―tranquila, no soy un asesino en serie, ni secuestro chicas con nombres de extraterrestres―me entrego las llaves―conduce tú―las tome y él ritmo cardiaco normal volvió a mí
―y ¿si yo fuese la asesina? ―pregunte encendiendo el motor
―no hay problema, fue la muerte que siempre quise, morir en manos de un ángel con un hermoso vestido blanco―se recostó en su asiento y yo emprendí marcha
―lamento lo del trancón
―no hay problema―prendió el estéreo y se escucho la voz de Lady Gaga en los parlantes, lo mire irritada ¿El escuchaba esa clase de música? ―no es mía―comento al identificar mi mirada―es de mi hermana, detesto su música tanto como detesto a Lady Gagu
―Gaga―lo corregí riendo
―como sea, solo me gusta escuchar a Eminem
―¿te gusta Eminem?
―si
―a mi igual―pensé dos veces en decirlo no era muy normal que a una chica  le gustara la música de un rapero, Sophie decía que eso se veía extraño y podría perder la oportunidad con un chico si se lo revelaba, pero aun así me arriesgue ¿Qué podría perder?
―Wau, es raro que a una chica le guste Eminem
―lo se
―pero es genial digo no te agrada la música de Lady Gagu como a todas las chicas de ahora sino prefieres algo con mas sentido y sentimiento, algo distinto, me agrada, no eres como las otras
―es Gaga―lo corregí de nuevo―para algunos chicos no es agradable eso
―son unos tarados que no saben lo que realmente quieren en una chica
―¿tu sabes que quieres? ―pregunte dubitativa
―claro, se lo que quiero y estoy dispuesto a obtenerlo―contesto con seguridad,  me pareció encontrar en su voz la pizca de un pensamiento sin cerebro de un futbolista pero su sonrisa contradecía mi conclusión―no quiero a una chica que sea simplemente linda, quiero alguien que no se avergüence de demostrar quien realmente es, no me agradan las chicas que ocultan su identidad como si fuera un grano mas en su cara y trataran de taparlo con toneladas de maquillaje, me gustan las chicas sinceras, es poco lo que pido―agrego apagando el estéreo después de recorrer todas las emisoras posibles
―entonces te encantaría conocer a mi mejor amiga Claire, ella es toda tu descripción―chasque los dedos―pero ya tiene novio
―no hay problema, ya tengo a alguien en mente―gire en la esquina y me encontré con la casa blanca
―aquí es donde vivo―apague el auto y puse las llaves en sus manos, roce sus dedos en un descuido y sentí lo caliente que estaba a pesar del frio que estaba haciendo
―¿mañana a las ocho? ―asentí y me gire para salir del auto, camine por el césped con cuidado no quería alarmar a mis padres
―¡Hanika! ―Eric saco la cabeza por la ventana
―¿si?
―luces hermosa en ese vestido―continúe con mi camino antes de que él notara lo coloradas que se encontraban mis mejillas.

2 Umpalumpas ♥ :

  1. ¡Hola! Aqui estoy leyendote, y me ha encantado este capitulo =). Te seguire leyendo.
    Y concuerdo con lo que ha dicho Eric =). Me agrada este chico, vamos a ver como continua.
    Te cuidas muchisimo, y adiós.

    ResponderEliminar
  2. ASADASD *0* GENIAL! Eric es muy lindo xP

    ResponderEliminar

Exprésate ♥ :)