sábado, 18 de mayo de 2013

[Relato LibrosVeo] : Fin del Recuerdo



Mi madre dice que en la vida tienes dos opciones: Una es vivir la vida que tienes. Otra es cambiar esta vida y vivirla como quieras. Bueno yo estoy tratando de cambiarla mientras estoy aquí sentada en la estación del tren. Motas de algodón bajan del cielo creando neblina a mí alrededor. La estación esta en un completo silencio. Nadie está llorando por los que se van y nadie esta alegre por los que han llegado.
Escucho como el metal de las vías vibra y veo las luces parpadeantes de los faroles del tren. El viento golpea mi rostro sonrojado. No estoy sonriendo por fuera porque estoy demasiado perturbada por dentro. El tren se detiene y las personas bajan, tranquilas sin mirar a ningún lugar en particular. Esto es lo que sucede cuando te acostumbras a viajar seguidamente, ya nadie te extraña, nadie te espera y nadie se alegra por tu llegada. En el último vagón veo a un chico con cabello oscuro en puntas. Lleva una chaqueta oscura, se pone su gorra para cubrir su rostro y comienza a caminar entre las personas. No pide disculpas cuando golpea algunas de ellas con su hombro. Me levanto apretando mis puños cuando él viene en mi dirección sin apenas levantar la mirada
―Hola―mi voz sale en un pequeño susurro. El no me mira―Hola―digo ahora más fuerte
Levanta sus ojos parpadeando hacia mí
―Hola―su saludo suena más como una pregunta
―soy Maar―le brindo mi mano pero él no la toma. Solo me mira. Sus ojos son grises―estudio en tu escuela
― ¿La escuela te ha enviado a recogerme? ―esta arrugando su frente. Trato de no levantar mi mano para tocarla. Tomo aire y lo vuelvo a exhalar
―no―doy un paso adelante y el da un paso atrás. Miro mi reloj, no tengo tiempo que perder
― ¿Entonces qué haces aquí? ―Su ceño se profundiza y esta vez sí levanto mi mano para tocarlo. El no se aleja como esperaba pero se sorprende. Siento la electricidad pasar por mis dedos
―vine a despedirme de ti―mi voz se rompe.
No llores
―Disculpa, no recuerdo tu rostro. ¿Nos conocemos? ―el toma mi mano y la baja con suavidad
―Aun no―Sonrió y entonces una ráfaga de viento fuerte que hace levantar mi cabello me trae su olor. Manzanas verdes. El ama las manzanas verdes― ¿Tienes la manzana?
Busca en sus bolsillos y allí esta. Mi sonrisa se extiende cuando me la entrega, se ve confundido y yo solo tengo ganas de llorar.
―Escucha Maar. Tengo que amm―mira por sobre mi hombro a la salida de la estación y a continuación mira su reloj―irme pronto o llegare tarde a la entrevista. Nos vemos en la escuela
Comienza a caminar lejos de mí pero entonces tomo su muñeca. Mi reloj marca dos minutos
―Damn ―su nombre sale en un suspiro.
Me empino y tomo su boca en la mía. No retrocede, solo se queda allí totalmente quieto. Llevo mis manos a su gorra, la lanzo al suelo junto con la manzana y tomo su suave cabello entre mis dedos. Lo beso hasta que mi reloj comienza a pitar. El pasa sus manos por mi cadera atrayéndome a él. Esta besando a una extraña, yo estoy besándolo a él. Me separo con dificultad, no me he dado cuenta de cuan empapadas están mis mejillas. Suspiro
―Te extrañare―pongo mi cabeza sobre su pecho. Respiro su olor por última vez. Levanto mi mirada y me encuentro con sus ojos, su cabello. Aquellos hoyuelos en una sonrisa que se llevan mi respiración―Adiós Damn
Cierro mis ojos, cuando los vuelvo abrir estoy en casa con mi cabeza sobre el escritorio de mi computador. Retiro los cables que me conectan a él. En su pantalla se puede leer
Fin del Recuerdo
Miro afuera a los grandes edificios y la fecha.
21 Agosto-Año 3000
Me giro hacia la foto a mi izquierda. Veo a Aaron lleno de vida en ella sosteniendo una raqueta de tenis.
21 Agosto del año 2013
Me levanto limpiando mis mejillas. Me asomo a la ventana y un auto pasa zumbando a un metro de mí
―Sube―dice Justin
Paso la plataforma con mi corazón bailando. Entonces esta ahora es mi vida






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